Comentarios de esos libros raros, y no tanto, de mi biblioteca, acumulados durante años y años de errar por el submundo de las librerías.

Algunas pocas críticas de algunos libros. ¡Y ahora también revistas!

Todos los textos son mi autoría.

sábado 9 de julio de 2011

Respiración Artificial

Buscando datos para hacer esta pequeña crítica me encontré con cosas como estas:

En una encuesta realizada recientemente entre cincuenta escritores argentinos, "Respiración artificial" fue elegida como una de las diez mejores novelas escritas en aquel país.

Claro que la fuente no aclaraba cuándo se había hecho la encuesta, el término ‘‘recientemente’’ suele prestarse a confusiones. Ni quienes habían sido esos cincuenta escritores encuestados. Porque es lógico pensar que si esos escritores pertenecen a tal o cual generación elegirán tales o cuales libro, y si son de otra generación, elegirán otros libros. En otras palabras, podría decirse que la encuesta estaba ¿armada? Y la duda me queda desde la primera vez que leí la frase citada.

También encontré éste breve resumen:

Respiración Artificial es un clásico de la literatura argentina contemporánea. Sus páginas exploran dos momentos de nuestra historia, a través del relato de las vidas de Enrique Osorio, que se suicida la víspera de la caída de Rosas, y de Marcelo Maggi, que intenta descifrar el enigma de aquella muerte. Combinando la forma del relato policial con la tradición de la novela filosófica, Ricardo Piglia despliega aquí un universo apasionante que se renueva en cada lectura. Es muy interesante también, leerla bajo la mirada de ensayo literario.

¿Hay segundas lecturas? ¿Es posible eso? ¿Con un texto tan cargado de referencia sobre referencia, al mejor estilo de un Borges furioso que nos quiere demostrar toda su erudición en las 200 páginas de una novela que nunca escribiría, es posible? Hay mucha crítica y teoría literaria (llegando a postularse cosas como que la literatura argentina muere con Roberto Arlt, otros dirían en ese caso que muere al nacer, pero son visiones sobre un mismo tema), muchas cosas que se dicen y se pierden en el público ‘’general’’ que llegue a la obra guiado por los rumores creados a partir del encuestas como las antes mencionadas, que quizá quiera leer alguna referencia sobre la dictadura, sobre Videla, sobre alguna cosa y lo que encuentra es un fárrago prácticamente imposible de digerir. ¿Por qué?

Y lo más importante. ¿Por qué es considerada dentro de las mejores obras literarias de su generación? ¿Nadie más escribió? ¿Nadie más tenía nada para decir? ¿O el mérito es haber visto la luz en plena dictadura (como también sucedió con, por ejemplo, Los Pichiciegos, de Fogwill. ¿Será casualidad que a Sarlo no le haya gustado ésta novela y sí la de Piglia?)?

Yo fui uno de los tentados por las críticas que publican los grandes suplementos culturales de los grandes diarios argentinos, caí es buscar el libro en una mesa de usados, más que nada por el privativo precio del libro nuevo en su lujosa edición de libro de ‘‘alcurnia’’. Caí en leerlo. Caí en tener que releerlo y pensar, ‘esto, por lo menos, él (Piglia) ¿lo entiende?’. Quizás en esa época se entendiera, y todos eran capaces de hacer segundas, terceras y hasta cuartas lecturas; y todos eran capaces de leer entre líneas y no aburrirse en el intento, ni perderse en las referencias borgeanas sobre una literatura que, siguiendo la propia teoría, no debería de poder existir y, sin embargo, ¿existe?

Es poco más lo que se puede decir del libro sin caer en chicanear al autor por haber hecho lo que hizo (porque eso siempre es fácil, y criticar sin insultar, por defecto, es difícil). Y si la crítica tiene gusto a libro no entendido será porque, en gran parte, puede que haya sido así. Pero, ¿de qué sirve regodearse entre los sabios sobre la propia erudición si quien tiene que comprar mi literatura (el que me da de comer) no me va a entender y sabiendo que no me entiende cuando escribo dejará de comprarme (y yo no puedo dejar de comer…)?

Creo, y esto es sólo MI opinión, de la cual no hago evangelio, que si estamos buscando LA novela Argentina (sin detenernos a definir qué entendemos por Argentina), lo más probable es que la crítica ‘‘especializada’’ la encuentre aquí. El público, por otra parte, seguirá buscando, y buscando, y buscando, algo que le explique qué acaba de leer.

José A. García

2 comentarios:

NoeliaA dijo...

De mi gusto particular no son ninguna de las dos, ni la de Piglia ni la de Fogwill (para serte sincera). Aunque que no sean de mi gusto no quiere decir que me hayan disgustado. Las que sí me disgustaron fueron las dos que leí de Andrés Rivera, que nos las dieron en el terciario.
De lo que decís de Respiración artificial, creo que estás en lo cierto. Nos la dieron para Literatura argentina, y con bibliografía de sorporte algo le entendimos (supongo). Más allá de los gustos personales, creo que es una novela endiosada.
Que haya pasado la censura de la dictadura no es suficiente para ser buena...

Por otro lado, (y este ya es un chisme de mala que soy)lo demandaron por un concurso que ganó en Planeta, y le ganaron. Se demostró que tenía trato con la editorial por la premiada "Plata quemada".
Quizás esas cosas no deberían influir en los lectores, pero lo que es a mí... me prueba la índole se sus méritos.

Saludos

José A. García dijo...

Hay libros que están tan inflados por la crítica ''oficial'', que cuando llegas a ellos y descubris que son aburridos, pesados, incoherentes, inoperantes dentro del marco de la literatura, algunos lectores tienen miedo de decirlo, para no llevar la contra. Por eso hay tantos libros mediocres, o peores, considerados, imprescindibles para la cultura que no llegan al gran público, porque la gente no lo dirá, pero el comentario queda.

Y si, el haber escapado de la censura de la dictadura parece ser el único mérito reconocible.

Saludos

J.